miércoles, 7 de noviembre de 2012

Limpiar los sueños.

Paciencia, me digo treinta veces al día. Una sonrisa que no son más que lágrimas retenidas y mis brazos ansiando algo a lo que aferrarse. Unas pestañas sobre las que columpiar mis miedos. La alegría en estado puro oculta tras mis labios cuando me besas. Una mano para que traspase el calor y mi piel. Un paseo de domingo de tu casa a la mía. Una despedida que nunca debería terminar. Resistir, respirar, sonreír  Resistir, respirar, llorar.Empujar hasta llegar al final, o al principio. Que más da...luego todo se irá, como siempre. Sólo falta sumirlo, endurecer los huesos, limpiar los sueños para no caerse a través de ellos. Flotar dentro de una burbuja y cerrar los ojos esperando no impactar contra el suelo. Dejar que el aire me lleve para encontrarme contigo.


jueves, 18 de octubre de 2012

malas costumbres.

-¿Te puedo pedir una cosa?
-Sí, dime...
-No te acostumbres a mí.
-¿Cómo?
-Que no te acostumbre a mí, ni a mi risa, ni a mi cara recién levantado, ni a mis sonrisas en esos momentos, ni a mis besos, ni a mi olor. No te acostumbres a que te de consejos, ni a que hablemos de nuestros problemas, ni a que te escuche con atención como si nada más hubiera. No te acostumbres a como te miro o te dejo de mirar,   a que te traiga un cola-cao a la cama, ni a las cosquillas que te hago, ni a mis momentos de rabia ni a que te seque tus lágrimas, ni si quiera a reirte de las tonterias que digo. No te acostumbres... enserio. 
-¿Y eso a que viene?
-A nada simplemente algún día te cansaras o me cansaré, y entonces echaremos de menos estas cosas si nos hemos acostumbrado.





martes, 11 de septiembre de 2012

Locura

Y me enloqueces con una mirada, y me calmas con tus brazos. Que jamás podrá haber lugar más seguro que no sea a tu lado.

Apareciste en mi vida para reconstruirla. Has sido capaz de ir tapando cada herida, cada miedo, cada llanto. 
Desde aquel día me cogiste de la mano, y sea por lo que sea todavía no me has soltado. Y yo para no ser menos, me aferro a ella como si del último día se tratase. No me sueltes, no lo hagas jamás.

Podría contar nuestras historia con detalles, podría dibujártela en un folio en blanco que llenaría de colores, podría convertirla en sueño y luego en realidad, podría colocártela en un calendario día tras día y cambio tras cambio, podría hacerla canción con dulce melodía, podría mostrártela con un olor o relacionártela con algún sabor, podría dejártela marcada en la piel, podría hacerla florecer... pero sin embargo la guardaré. Si la colocaré allí mismo donde coloco mis sueños, en el mismo lugar donde deposité mis ilusiones, cerrare el cajón y le pondré su llave.

Que ni te imaginas lo que significas en mi vida. Ni si quiera sé si te paraste a pensar lo que has hecho de mí. Quién me ha visto, y quién me ve. 

Me has hecho adicta a ti. No puedo pasar sin tu sonrisa, sin tus besos, sin tu forma de querer, sin esa pasión, sin tus brazos, sin ti

miércoles, 1 de agosto de 2012

Sin fin.

Tomar una decisión que sabía que iba a cambiar mi vida de manera pausada, ha sido quizás la más difícil que he tomado y a la vez la que más segura he estado.

Me prometí a mi misma tener la misma vida de siempre, pero a quién quería engañar. Promesa absurda.  Ni mi vida iba a ser la misma, ni yo misma lo soy. Aunque al principio me aferrara en mantener todo en su sitio, llega un momento en el cual tienes que elegir entre seguir avanzando o quedarte donde estás.

No me hizo falta elegir, me salio sin más. Cuando empiezas a depender de una persona, cuando no puedes pasar un día sin verlo, sin sentir su aroma, sin tenerlo cerca. Cuando antepones su vida a la tuya propia, y su felicidad es más importante que la de cualquier otro ser del planeta. Entonces es cuando te da cuenta de que en su día tomaste la decisión adecuada, y que es entonces cuando las cosas van a cambiar.

Veo el mundo de otro lado, cuando estoy con él puedo sentir como soy yo misma, sin preocupaciones, sin problemas... sin más necesidad que su boca cerca de la mía. Y en pequeños instantes tiene la capacidad de hacerme volar, de hacerme sentir libre... Pero siempre llega el momento en el que él no está. Y entonces tengo dos realidades distintas, y una sensación de vacío enorme.

 Vienen las preguntas, las dudas, y los miedos... Ahora estoy sola y no hay nadie más para ayudarme a responder y ni si quiera sé si soy capaz de responder a mis propias acciones. No está, ni él, ni ellas ni nadie. Y esa es la cruda realidad. 

Me duele, bueno sé que a todos les duele. Y entonces me pregunto, ¿es necesario todo esto? Sí, joder  ¿llegará el día en el cual todo salga como me merezco? En el que reciba igual que doy o al menos la mitad, en el que piensen en mi al igual que yo pienso en los demás, en el que no me exijan algo sin decirlo pero si dejo de hacerlo este mal ¿llegará? 


lunes, 7 de mayo de 2012

De valentía se trata.

Puede ser, si puede ser que sea cobarde. Por no querer mirar lo que pasa a mi alrededor, por no saber admitir la realidad, es más por no querer verla cuando se me pone delante. Que en esta vida hay demasiados golpes, algunos merecidos y otros sin merecer, de haber conocido a personas que parecían que iba a estar toda la vida a mi lado, de haber llorado por personas que no me merecían y por esa típica persona que te da la patada cuando ya te utilizo bastante. No quiero mirar alrededor, ya no quiero ver tanta falsedad, lo que si sé, es todo lo que he aprendido, a valorar a quien realmente se lo mereció, a buscar la felicidad y a mirar por mi. Y ahora que lo pienso mejor, quizás no sea tan cobarde y algo de valiente tenga, porque aunque no quiera mirar al frente a la vida y aceptarla tal cual me la vienen imponiendo, estoy aquí de pie, después de muchas caídas... Gracias a todos los que intentaron destruirme, porque gracias a ello hoy soy más fuerte.



domingo, 22 de abril de 2012

evoL

Descubrí que el paraíso puede encontrarse en el tacto de una piel suave, que las caricias son más fuertes que los golpes, que los besos pueden hacerte volar. Descubrí que había sentimientos en mi interior que no conocí, que se puede reír y llorar al mismo tiempo. Ahora sé que es tan excitante querer como ser querido. He descubierto, en definitiva, algo tan simple y tan complejo, tan vulgar y tan extraordinario, tan dulce y tan amargo, como es el amor.



jueves, 19 de abril de 2012

Perfectamente imperfecta.

No soy rubia, ni sorprendentemente guapa. Si tuviera que definirme con una palabra no podría, quizás... fuera de lo normal, sí, así sería. No me gustan los refrescos con gas prefiero el agua, no soy extravagante y odio llamar la atención, soy de las que se empeñan en pasar desapercibidas, sí, así mejor. No soy alta, en realidad, ni siquiera llego al metro sesenta, aunque con tacones de quince centímetros quizás los sobrepase. Si estoy nerviosa, soy incapaz de estarme quieta, y si no lo estoy tampoco, son manías, sí...soy maniática. No soy de mucho hablar, pero si me lo propongo es imposible hacerme callar, me enfado mucho, muy deprisa y por nada, aunque se me pasa rápido... si sabes como hacerlo, claro. Lloro demasiado, pero en ocasiones soy tan divertida que te dolerá cada centímetro del cuerpo de reírte, o al menos lo era, aunque quizás lo perdí, no sé, no lo recuerdo. Escribo frases en los márgenes de los apuntes de clase y nunca me acuerdo de llamar al día siguiente, de hecho se me olvidan siempre muchas cosas, demasiadas quizás.Una simple canción puede alegrarme el día, pero hay otras que en momentos determinados puedes hacer que mis sentimientos estén a flor de piel. No me gusta andarme con rodeos, soy sincera, casi siempre. Tengo frases para todo, me gusta hacer callar a la gente.Soy impredecible, y vivirás sin saber lo que te espera conmigo. Te darás cuenta con el tiempo de que soy algo caprichosa, para que negarlo. Puedo llegar a ser muy vergonzosa, canto en la ducha y dejaré escrito nuestros nombres en todos los espejos de casa y en cada cristal del coche. Soy impuntual, aunque no necesito más que una sonrisa para salir de casa, pero me gusta hacerme de rogar. Miro las etiquetas de todas las comidas,no voy a la peluquería todas las semanas para tener esa melena de barbie y me pones nerviosa tan solo con mirarme. Argumentos de sobra para saber que no soy perfecta, porque yo también soy persona y si me pinchas, sangro. Si chasqueo los dedos puedo hacer magia, y si tu después de conocerme eres capaz de seguir queriéndome, es cierto, hago magia.